Hoy me desperté pensando en esas cosas a las que me dedico a pensar, ni muy exigentes ni muy controvertidas, o al menos ellas tienen ese delirio de si mismas, pero claro que eso no viene al caso.
Eran ya tarde cuando me di cuenta de que algo no marchaba como debía. Un vaho metálico se dejaba respirar en el ambiente, como una señal roja e intermitente mirándonos fijo a un costado de la habitación. Era una revelación cuasi mágica, de esas que te pegan en la cara cuando estás distraído, sentado en una especie de burbuja, desconociendo casi el noventa por ciento de las cosas que se están por suceder.
Como una famélica e inoportuna verdad, una simple composición de notas musicales, coordinadas progresivamente en un hermoso vals de acordes, golpean mi cabeza con un manojo de realidad: “Voy yendo a contra luz”… ¿cómo el salmón? ¿cómo un guerrillero en el hall del Sheraton? ¿cómo Gandhi reprimiendo con una 22?
“…Programando cuando al asar se libra, apagando un enciendo con alcohol, corriendo cuando hay que saltar bien lejos. ¡No se puede así vivir mi corazón!”
¿Que tan simple puede volverse una idea si llega en el momento que debe llegar? ¿Qué tan fácil es proyectar todo sobre uno mismo? Por supuesto, no soy el cruel portador de la verdad, tan solo un simple comprador insatisfecho en busca de respuestas que olvidar.
Ahora bien, al estrellar esta visión de psicoanálisis casero, sobre mi propia persona terminé por entender varias situaciones complejas en torno a mi mismo.
La primera revelación vino de la mano de mi propio nacimiento, al cual claramente… HABIA LLEGADO TARDE!!! Y claro, si cuando llegue a este mundo bendito ya tenía como tres años y me perdí el parto. En adelante, un conjunto de eventos desafortunados se fueron sucediendo, llegando al punto de que mi primera vez la tuviese otra persona… Ohhh my god!!! WTF??? Todavía estoy dudando de ser yo el que saltó de ese muelle, a puro nado hasta la otra orilla, detrás de una cascada donde rompí mi hacha!!!
…Mm, sería como vivir en una mentira, y convencernos con realidades que alguien nos inventó. Como una gran máquina de humo moviéndose por los rincones, destiñendo lo que parece ser, pero no es. Quizás hoy me toque sentarme en el banco, como hace algún tiempo. Y mientras el D.T. promete 5 minutos, yo disfruto viendo pasar imágenes ...“Sin Mi” (porque seguro se me hizo tarde)
En fin, es llegado el tiempo de entender que la química, la física y Machito Ponce no se llevan del todo bien, y justo en ese momento como una luz venenosa, el emprendimiento comercial que tanto buscabas se materializa ante tus ojos: Crearemos fábricas de nubes para adornar los cielos ...a gusto y piacere.
A ponerle corazón a lo que se hace, que es la cura de la indiferencia, dejando de ser condescendientes, haciendo lo que realmente “nos cague del gusto”…
Agradezco al equipo de “Arte hasta que me harte” y comparto los creditos, saliendo a Panamá, pasando por



uno de los (cientos de) momentos más emocionantes de la noche; sin dudas los escalofríos no eran producto del frío si no de la emoción; hay que estar felices de haber podido estar ahí y vivirlo con la pasión saliendo por cada poro en forma de lágrima, de grito, de risa, de sentir.
ResponderEliminarestaba fresco allá arriba no? en el campo todos pegaditos uno al lado del otro se soportaba un poco más...
besos.