lunes, 10 de agosto de 2009

Edgar A. Poe


(Boston, 19 de enero de 1809 - Baltimore, 7 de octubre de 1849)


El genio, el lúgubre, el loco.

Una mente desgarrando el aire con oscuros pensamientos. Él, que sin necesidad de levantarse de su hoja, produce fríos relatos y amargas pesadillas. Podríamos intuir demencia en lo que claramente es genialidad. O quizás genialidad en lo que es demencia.

CORAZÓN DELATOR



EL CUERVO

3 comentarios:

  1. cómo me gusta Poe.
    igual acá falta Morella

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  2. El tipo tiene la mente tan perversa, que es difícil no pensar en una irreversible locura, manías, delirios psicológicos. Este tipo me hace volar, flashes de colores.

    No podría publicar Morella cuando mi héroe empiojado creo la obra perfecta. Morella nunca falta, es solo que tiene alma de piojosa.

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  3. los primeros recuerdos que tengo de literatura de la buena son de la mano de Poe... un grande.



    "Consideraba yo a mi amiga Morella con un sentimiento de profundo, aunque muy singular afecto. Habiéndola conocido casualmente hace muchos años, mi alma, desde nuestro primer encuentro, ardió con un fuego que no había conocido antes jamás; pero no era ese fuego el de Eros, y representó para mi espíritu un amargo tormento la convicción gradual de que no podría definir su insólito carácter ni regular su vaga intensidad. Sin embargo, nos tratamos, y el destino nos unió ante el altar; jamás hablé de pasión, ni pensé en el amor. Ella, aun así, huía de la sociedad, y dedicándose a mí, me hizo feliz. Asombrarse es una felicidad, y una felicidad es soñar.
    (...)"


    no te sorprenda volverme a ver.

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